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Universidad de Málaga
TERAPIA NEURAL • ODONTOLOGÍA NEUROFOCAL • TERAPIA DEL DOLOR.
Terapia Neural es el resultado de los estudios de varios premios Nobel y prestigiosos fisiólogos quienes consideran que no existe ninguna actividad que se realice en el ser humano y que sea desconocido para el sistema nervioso, y los tratamientos realizados correctamente, son respondidos por el NEUROVEGETATIVO, POR CUYAS VÍAS CORREN LOS CAMINOS QUE LLEVAN HACIA LA ENFERMEDAD Y HACIA LA CURACIÓN.
TERAPIA NEURAL SIGNIFICA TRATAMIENTOS MÉDICOS SOBRE EL TEJIDO CONJUNTIVO Y EL SISTEMA NEUROVEGETATIVO. EL MILAGRO DE LA VIDA ES POSIBLE GRACIAS AL CONTROL Y GOBIERNO BIOCIBERNÉTICO DE TODOS LOS MECANISMOS DE REGULACIÓN.
El intercambio de información y la elaboración de estímulos se suceden por las vías del neurovegetativo; esto no significa que consideremos al S.N. como algo exclusivo de esta medicina, pero debemos tomar en cuenta que ningún tratamiento incluyendo los quirúrgicos, mentales o psicoterapéuticos pueden ignorar al sistema nervioso y con la Terapia Neural miramos a TODOS LOS PROCESOS VITALES INCLUYENDO LA ENFERMEDAD Y LA CURACIÓN: PRIMERAMENTE DE ETIOLOGÍA NEURAL Y LUEGO CELULAR, ORGÁNICA, HUMORAL Y CUÁNTICA.
Con la Terapia Neural actuamos sobre la membrana celular e inducimos una tensión bioeléctrica aproximada de 290 m.v. en calidad de principio oxidante de la respiración celular. (Un oxidante es una sustancia química que pierde oxígeno o gana electrones en los procesos de oxidación-reducción). De esta manera conseguimos que la célula elija por ella misma lo que más le conviene, de otro modo, el daño a las biomoléculas y componentes celulares, se asocian a las enfermedades crónicas degenerativas, incluyendo las enfermedades cardíacas, el cáncer y al envejecimiento prematuro.
Además de la genética, los avances tecnológicos, la nutrición y el estilo de vida, la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) considera a las medicinas complementarias el futuro de la medicina.
Actualmente más del 60% de los pacientes en la mayor parte de los países de Europa, América y del mundo se tratan con medicinas biológicas.
El Dr. J.J. Bonica siendo Presidente de la Sociedad de Anestesiología de los Estados Unidos de Norte América, afirmó que la Terapia Neural como medida de diagnóstico, de pronóstico, de profilaxis y de tratamiento ha logrado en los EE.UU. despertar el interés y su aplicación por amplios círculos de la medicina. Literalmente escribe: “Tal vez viene a ser la aplicación del estímulo neural como terapia de ubicación definida, la mejor medida clínica para el tratamiento del dolor y de las enfermedades”.
La Terapia Neural es ubicuitaria, esto quiere decir, que tiene poder de acción en cualquier parte del organismo, porque el mesénquima – tejido conjuntivo – es la piscina en donde nadan todas las cincuenta trillones de células que tiene el ser humano, y es precisamente en este tejido, en donde se depositan o llegan los nutrientes, la microcirculación, el oxígeno, las últimas terminaciones nerviosas y todo cuanto necesitan las células para vivir; igualmente, desde este mismo tejido, el sistema linfático recoge todos los desechos celulares para eliminarlos del organismo y la acción fundamental que realiza para curar la Terapia Neural, lo hace a nivel del TEJIDO CONJUNTIVO, teniendo como intermediario al complejo trabajo que realiza EL SISTEMA NERVIOSO, LA CIRCULACIÓN Y LAS ENZIMAS.
Parte de la base científica, además de lo mencionado anteriormente, consiste, en que el ser humano es una sola entidad biológica, holística, y esto es porque el sistema nervioso y el tejido conjuntivo ( Pischinger ), constituyen una red de información, de acción, de depuración y de polarización de todas y cada una de las 50 trillones de células que aproximadamente tiene el ser humano, y cada célula tiene conocimiento de lo que le pasa a todas y cada una de las células, tejidos, órganos y sistemas del cuerpo. Gracias al sistema nervioso se pude dar la plena regulación de todos los procesos vitales que se lleva a cabo en forma refleja en y sobre la corteza cerebral y los ganglios subcorticales, para desde aquí, seguir a través del sistema nervioso vegetativo, permitiendo al organismo establecer los mecanismos internos de autorregulación nerval, lo que le llevó a Pávlov a ser Premio Nobel, y cuando por alguna circunstancia se altera el tejido conjuntivo, las células pueden desconectarse de la información nerviosa del resto del organismo, originándose los dolores y las enfermedades (Dr. Alan Lloyd Hodgkin Premio Nobel 1963), además, las células pueden hipo o hiperpolarizarse, con la consiguiente pérdida de la polaridad biológica celular (lo normal en la mayor parte de las células es – 70 mv) lo que conlleva también, el aparecimiento de las manifestaciones de dolor y de enfermedad, de esta manera, el organismo establece un campo de interferencia y los efectos patológicos son: Distonías vegetativas, tetanias normocalcémicas, inhibiciones enzimáticas (alterando las funciones del DNA y RNA), inhibiciones glandulares, hormonales, inducción a las infecciones, a las inflamaciones, con el consiguiente estancamiento de la vía hemolinfática, llevándole al organismo a una parálisis en la regulación vegetativa, y esta disrregulación no siempre está en el sitio que el paciente manifiesta el dolor o la enfermedad, sino que puede reflejarse en un lugar distante que aparentemente no tiene ninguna relación con el sitio afectado, con esto quiero decir, que cualquier lugar de nuestro organismo que esté interferido (que es el que causa el dolor o la enfermedad) puede causar dolor o enfermar, por vía refleja, en cualquier otro lugar del cuerpo “ no siempre está enfermo el sitio que duele y no siempre duele el sitio que está enfermo “ y cuando este estado se mantiene, pueden aparecer las enfermedades degenerativas que no permitirán la curación con medicamentos, mas bien al contrario, pueden agravarlas; la Medicina de Biorregulación es quizás la única medicina que puede recuperar el potencial bioeléctrico celular, restablecer la capacidad de acción del tejido conjuntivo, reactivar al neurovegetativo, antes bloqueado e interferente, con sus fuerzas autocurativas y reconectar a estas células con la red nerviosa corporal, con lo que se consigue que la homeostasis se cumpla, es decir, que despertamos al médico interior que todos llevamos dentro, para que la autocuración se lleve a cabo, con el consiguiente alivio del dolor y las enfermedades.
A través de los anticuerpos antinucleares, se puede comprobar como al estimular al paciente con La Medicina Biológica de Biorregulación, permitimos que las enfermedades, pongamos el ejemplo de las inflamaciones que son profundamente beneficiosas, pone a trabajar a los fagocitos polimorfonucleares, mononucleares y monocitos, además de los anticuerpos y todos los procesos bioenzimáticos y del complemento hasta conseguir combatir y eliminar al agente infeccioso como respuesta innata o sea inespecífica inmune del propio organismo o la forma específica también inmune del propio organismo, es decir, que La Medicina de Biorregulación proporciona al paciente estímulos específicos para que el cuerpo realice acciones inespecíficas de curación, sin necesidad de utilizar antiinflamatorios, pues estos, cuando se utilizan, aparentemente consiguen mejorar la inflamación, pero lo que hacen en realidad es cortar el proceso inmunológico de curación que el propio cuerpo está desarrollando para combatir la infección, con los consiguientes efectos secundarios y enfermedades que se presentarán a corto, mediano o largo plazo, muchas de ellas “incurables”; por el contrario, con la Medicina Biológica, se consigue la curación sin correr ningún riesgo.
Si los pacientes se alivian y se curan al recibir y administrarse los fármacos que los médicos les recetamos, entonces, debemos pensar que hicimos algo bueno por aquellos pacientes; el problema se establece cuando por más fármacos que les indicamos, el dolor o la enfermedad se mantiene con el riesgo de llegar a la iatrogenia, aquí es cuando La Terapia Neural se convierte en una gran posibilidad de solucionar los problemas de salud de estos pacientes. Por esto, es de inmensa importancia, el conocimiento tanto de los tratamientos ortodoxos que todos los médicos conocemos y los tratamientos que aplicamos los médicos que hemos realizado la especialidad en Terapia Neural “Medicina de Biorregulación”. Cuando combinamos estos conocimientos, los éxitos que alcanzamos con los pacientes son impresionantes.
Muchos médicos desconocen los mecanismos que hacen posible parar totalmente la circulación y la respiración (parada cardio-respiratoria total) durante varios minutos, mientras los cirujanos cardiovasculares corregimos algún defecto cardíaco, pero cuando hemos realizado la especialidad en cirugía cardiovascular, como es mi caso, entonces podemos realizar una parada cardio-respiratoria con todos los conocimientos necesarios y posteriormente recuperar al paciente satisfactoriamente. Lo mismo ocurre con la Terapia Neural, muchos médicos no saben de qué se trata, desconocen el por qué, cuándo y cómo cura, hasta cuando realizan el Master indispensable para aprender y darse respuestas a todas estas preguntas.
Debo recalcar, que esta medicina biológica es inofensiva, jamás hace daño, es bien recibida por los organismos de los niños recién nacidos, jóvenes, adultos y ancianos. Cualquier embarazada, sin importar la edad de gestación, puede recibir el tratamiento biológico biorregulador, sin riesgo alguno. En mi experiencia personal, en más de 40 000 pacientes tratados, nunca he tenido ningún inconveniente, sólo satisfacciones, y creo que lo mismo pueden decir los millones de pacientes tratados en todo el mundo.
A parte de las acciones y beneficios que acabo de mencionar, esta medicina al ser ubicuitaria, se torna admirable, porque no hay campo de la especialidad médica en la que no se pueda aplicar y porque es capaz de actuar en cualquier tipo de dolor o enfermedad, aliviándoles y curándolas a la mayor parte de ellas, siempre y cuando se aplique con conocimiento suficiente y científico todas sus técnicas.
